Sul magazine de El País domenica scorsa usciva un articolo d’opinione di Mario Vargas Llosa intitolato "Borges y los piqueteros" . Non sono un grande fan dello scrittore peruviano, soprattutto quando invece di scrivere libri lo fa su El País, peró per gli amanti dell’Argentina é un articolo interessante, che ha generato ovazioni e fischi su questa sponda dell’Atlantico.
Ho chiesto ad un amico argentino la sua opinione sul pezzo di Vargas Llosa e la risposta che ho ricevuto via mail credo che vada condivisa. Mi piace l’idea del blogger invitato, come mi piace l’idea del blog collettivo. Spero che questo sia il primo di una lunga serie di interventi di Gianpaolo.
…..
A pesar del tono épico que utiliza Vargas Llosa y cierto absurdo que conlleva querer encontrar a Borges en la Buenos Aires de hoy (ya en la Buenos Aires de fines de los 50, aquella ciudad a la que el escritor porteño hacía referencia no existía) hay algunos señalamientos con los que no puedo dejar de coincidir y otros con los que sí.
La Barbarie, tentación más fuerte y recurrente de la historia argentina, hoy reconvertida en cuanto a los estímulos y objetivos que la justifican, sigue existiendo. Las fuerzas de choque piqueteras oficialistas (cabe diferenciarlas de aquellas otras manifestaciones sociales, adquieran la forma que adquieran, incluso piquetes) constituyen una clara manifestación de ello. Pero no sólo estímulos provenientes de mercanchifles oficialistas y revolucionarios de cotillón son causa de la “desaparición” de Borges. Hay otras, y bastante más vinculadas con algunos falsos liberales – que hasta el mismo Vargas Llosa debe tener inconvenientes para detectar – quienes subiéndose a emprendimientos supuestamente libertarios sólo les importa el mercado. Son a quienes les excita llenar la ciudad de automóviles (esos que cuando todos los poseen ya a nadie les sirven), destruir cines de barrio para construir shopping o vendérselas a las multinacionales evangélicas, construir torres para vivir cerca de dios y destruir una de las pocas cosas realmente europeístas de la ciudad, reciclar bares donde – como señala Vargas Llosa – los ciudadanos ilustres debatían de política y literatura, y los simples hombres de a pie vomitaban frustraciones amorosas y/o económicas tan típicas. (continua…)

Sabato scorso su Ñ, la rivista di letteratura del quotidiano Clarín, é uscito un racconto inedito di Julio Cortazar, intitolato "Ciao, Verona". Leggendo il racconto mi sono reso conto che non riesco a leggere Cortazar "da solo". Anni fa ho ascoltato un audio in cui lo scrittore un suo racconto, "Torito", e da allora non riesco a dissociare le parole scritte dalla sua voce. Leggo il racconto e nella mia testa rimbomba Cortazar, che legge con il suo tono incalzante e la sua "r" cosí particolare. Se vi va potete ascoltare il file audio di Torito seguendo questo link. Oppure potete scaricarlo usando il tasto destro del mouse sullo stesso link e scegliendo "salva oggetto con nome". Il testo completo del racconto lo trovate qui. Cortazar fa parlare il grande pugile argentino Justo Suarez, el Torito de Mataderos, e fa uso di centinaia di termini in lunfardo, l’argot porteño che troviamo spesso anche nel tango. E si parla anche di tanos: ¿Vos te acordás de los tanos? Yo no sé de donde los iba a sacar el trompa, me los traía fresquitos de Italia, y se armaban unas leñadas en River… Hasta me hizo pelear con dos hermanos, con el primero fue colosal, al cuarto round se pone a llover, ñato, y nosotros con ganas de seguirla porque el tanito era de ley y nos fajábamos que era un contento, y en eso empezamos a refalar y dale al suelo yo, y al suelo él… Era una pantomima, hermano… La suspendieron, que macana. A la otra vez el tano cobró por los dos, y el patrón me puso con el hermano, y otro pesto… La mia umile traduzione: Tu ti ricordi dei tanos? Io non so dove li andava a pescare il capo, me li portava freschi freschi dall’Italia, e venivano fuori delle legnate a River… Mi fece combattere persino con due fratelli, con il primo fu colossale, al quarto round si mette a piovere, ragazzo, e noi avevamo voglia di continuare perchè il tanito era un tipo come si deve e ci menavamo che era una gioia, e a quel punto incominciamo a scivolare e giù per terra io, e per terra lui… Era una pantomima, fratello… La sospesero, che cavolata. La volta dopo il tano le prese doppie, e il capo mi fece combattere con il fratello, e un’altra batosta…

Vi segnalo un articolo interessante del Tirreno (via l’Espresso) sull’opera di Francisco Solano López, disegnatore della mitica serie fumettistica argentina "El Eternauta", creata insieme al desaparecido Héctor German Oesterheld. Una storia molto legata all’italia, dove sono state recuperate e ripubblicate molte opere di Solanito.